La Dirección General del Agua del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) ha aprobado técnicamente el proyecto de construcción de la segunda fase del Canal de Navarra, una infraestructura que permitirá regar hasta 20.214 hectáreas distribuidas en once sectores. Dos de ellos —los sectores XI y XII— se ubican en la margen izquierda del Ebro, mientras que los restantes se sitúan en la margen derecha, con un caudal total en origen de 20 m³/s.
Además de ampliar la superficie regable, el proyecto garantizará el suministro de agua potable de calidad a varios núcleos de población de la Ribera Navarra mediante la conexión con los sistemas de abastecimiento ya existentes.
Conexión entre fases y obras principales
La actuación aprobada contempla la construcción de la infraestructura que enlazará la primera y la segunda fase del Canal de Navarra, así como dos conducciones hacia la balsa de Mostrakas, que funcionará como reserva adicional en situaciones de emergencia.
El proyecto también incluye la ejecución de las conducciones principales, con una longitud total de 71,4 kilómetros, distribuidas en diferentes tramos entre las tomas de riego y abastecimiento. Estas conducciones discurrirán paralelas a caminos agrícolas para minimizar el impacto sobre fincas y servicios actuales.
Asimismo, se construirán 12 tomas de abastecimiento y riego, además de las derivaciones hacia el ramal de Corella y la futura Balsa de Tudela, que tendrá una capacidad de 7,95 hm³ y se considera un elemento esencial para la regulación del sistema.
Las obras cuentan con un presupuesto de licitación de 373,7 millones de euros y un plazo previsto de ejecución de 48 meses. Este nuevo desarrollo se suma a la primera fase ya completada, que ha transformado más de 22.000 hectáreas de 20 municipios en regadío.



