pamplona bosque urbano mendebaldea

Pamplona ganará un nuevo bosque urbano esta primavera

Pamplona sumará esta primavera un nuevo bosque urbano en Mendebaldea y casi 18,5 hectáreas reforestadas en el monte Ezkaba, dos actuaciones destinadas a reforzar la lucha contra el cambio climático y ampliar las zonas verdes de la ciudad.

Los trabajos de plantación se encuentran ya en su fase final. Por un lado, se está creando un bosque urbano de absorción de CO₂ en Mendebaldea, sobre una parcela municipal que anteriormente se destinaba a pastos. Por otro, se ha completado la repoblación forestal de dos parcelas del monte Ezkaba afectadas por el incendio registrado en 2022.

Según ha explicado el concejal de Gobierno Estratégico, Urbanismo, Vivienda y Agenda 2030, Joxe Abaurrea San Juan, estas actuaciones refuerzan el papel de los bosques urbanos dentro de la estrategia climática de la ciudad. En total, Pamplona cuenta ya con unas 50 hectáreas de masa forestal municipal, sin incluir los ecosistemas fluviales.

La ciudad dispone de unos 120.000 árboles, repartidos entre parques, calles y zonas forestales. Parte de ellos se encuentran en los bosques de ribera de los ríos Arga, Elorz y Sadar, que suman cerca de 35 kilómetros de orillas, además de las parcelas forestales del monte Ezkaba.

En los últimos años el Ayuntamiento ha impulsado varios proyectos de naturalización con participación ciudadana, como el Bosque Olímpico de Mendillorri-Lezkairu o el bosque de compensación de emisiones del polígono de Agustinos. Las dos actuaciones más recientes —Mendebaldea y Ezkaba— han supuesto una inversión de más de 500.000 euros.

Captura de CO₂ y mejora ambiental

La ampliación de los bosques urbanos busca captar carbono de la atmósfera y reducir la huella climática de la ciudad. Se estima que las nuevas plantaciones de Mendebaldea y Ezkaba permitirán compensar alrededor de 316 toneladas de CO₂, una cifra similar a la alcanzada por los proyectos desarrollados anteriormente en Mendillorri y Agustinos.

Estos espacios también cumplen otras funciones clave: mejorar la biodiversidad, regular la calidad del aire, favorecer el ciclo del agua y ofrecer espacios de ocio y educación ambiental para la ciudadanía.

Los bosques urbanos forman además parte de las medidas del Plan de Infraestructura Verde y Drenaje Sostenible del Ayuntamiento, que apuesta por soluciones basadas en la naturaleza para diseñar una ciudad más resiliente frente al cambio climático.

Nuevo bosque urbano en Mendebaldea

El nuevo bosque de Mendebaldea se está creando sobre una parcela municipal de 22.671 metros cuadrados con una inversión de más de 351.000 euros. En total se plantarán 9.920 árboles y arbustos, principalmente especies autóctonas vinculadas a los robledales y encinares ibéricos.

El proyecto combina diferentes modelos de plantación, incluido el método Miyawaki, que favorece una alta densidad de árboles y un crecimiento más rápido del bosque. Además de la plantación, el proyecto contempla mejoras en los caminos peatonales, zonas de observación del paisaje, sistemas de drenaje sostenible y un área de esparcimiento canino.

Restauración forestal en el monte Ezkaba

La segunda actuación se ha centrado en la recuperación de 18,45 hectáreas del monte Ezkaba dañadas por el incendio de 2022. En esta zona se han plantado 4.154 ejemplares de distintas especies autóctonas, adaptadas a las condiciones del suelo y a la exposición solar.

El proyecto, con una inversión de casi 142.000 euros, incluye también trabajos de mejora del encinar, limpieza de zonas de pinar y apertura de vías para facilitar el acceso de los equipos de emergencia y mantenimiento.