La consejera de Cultura, Deporte y Turismo del Gobierno de Navarra, Rebeca Esnaola, ha presentado el proyecto arquitectónico de reforma del Planetario de Pamplona, que permitirá pasar del 30% actual de espacio útil para uso público al 85% en 2027. La actuación incorpora además una terraza exterior y un anillo mirador en la parte superior del edificio, sin modificar su volumen ni su silueta característica en el entorno del parque Yamaguchi. El proyecto se desarrolla junto a la sociedad pública NICDO, responsable de su gestión.
Esnaola ha avanzado que NICDO sacará a licitación las obras a lo largo del verano, con un presupuesto de 2,8 millones de euros. El objetivo es adjudicarlas en el último trimestre del año para que el nuevo Planetario pueda reabrir en la segunda mitad de 2027.
Convertir el Planetario de Pamplona en un espacio moderno y abierto a la ciudadanía
La consejera ha destacado que se trata de un proyecto estratégico para Navarra, que busca convertir el Planetario en un espacio moderno, polivalente y plenamente abierto a la ciudad. También ha subrayado su integración con el entorno del parque Yamaguchi, de manera que el edificio se conecte con este pulmón verde de Pamplona y amplíe sus usos hacia el exterior con propuestas como terraza, cine de verano o gradas.
El proyecto contempla además la incorporación de una cafetería y un espacio de restauración integrado en el edificio y conectado con el parque, así como la recuperación de la azotea, que hasta ahora no tenía uso público. Con la reforma, este espacio podrá acoger actividades y programación cultural.

En términos de sostenibilidad y accesibilidad, Esnaola ha señalado que el nuevo Planetario será una infraestructura de referencia, con mejoras en eficiencia energética y accesibilidad universal, adaptada a los estándares actuales tras más de tres décadas desde su inauguración en 1993.
La superficie construida apenas variará, pero el espacio de uso público se multiplicará: pasará del 30% actual al 85% del edificio. En cifras, se pasará de 725 metros cuadrados útiles abiertos al público a 2.178, incluyendo una terraza exterior de 110 metros cuadrados que podrá albergar actividades, observaciones astronómicas y eventos.
El director gerente de NICDO, Ramón Urdiáin, ha detallado que la primera planta se transformará en un espacio polivalente de 412 metros cuadrados con áreas para exposiciones, talleres, mediateca y un ágora. Este nivel contará además con una nueva zona de restauración abierta al exterior, con cafetería interior y terraza hacia el parque.

La reforma también incluye la creación de un graderío exterior, generado al rebajar la plaza actual, que funcionará como anfiteatro para cine de verano, conciertos o conferencias. Este espacio se conectará con la terraza mediante nuevos recorridos y una escalera helicoidal, mejorando la circulación y los usos diferenciados del edificio.
En la planta principal se mantendrá el acceso actual, mejorando su accesibilidad. Este nivel contará con una gran zona expositiva de 656 metros cuadrados, el acceso al auditorio —con 288 butacas ampliables hasta 480 personas— y la sala Tornamira. Sumando ambas plantas, el Planetario dispondrá de más de 1.000 metros cuadrados para exposiciones, lo que permitirá acoger grandes muestras.
Uno de los elementos más destacados será la nueva terraza exterior de 110 metros cuadrados, coronada por un anillo mirador pensado también para observaciones astronómicas.
La Sala Tornamira
La Sala Tornamira, por su parte, contará con una dotación tecnológica de última generación y una configuración única en Europa. Tendrá butacas escamoteables que permitirán convertir el espacio en una sala completamente diáfana, ampliando sus usos más allá de las proyecciones habituales. Incorporará además un sistema de proyección 8K con nueve proyectores de alta luminosidad y un sistema optomecánico de estrellas.
Finalmente, el consultor Javier Bardón, de la firma La Fábrica, ha explicado que el nuevo Planetario aspira a convertirse en un agente activo de aprendizaje, innovación y creación contemporánea. La programación incorporará nuevas líneas como el humanismo, el diseño o la investigación interdisciplinar, junto a la ciencia y el cosmos, con una fuerte apuesta por la mediación cultural para generar experiencias más participativas y recurrentes.



