Navarra se prepara para acoger por primera vez los Premios Goya, que celebrarán su 41ª edición el 6 de febrero de 2027 en el Navarra Arena de Pamplona. La elección de la Comunidad Foral supone también un reconocimiento a un territorio que lleva décadas vinculado al cine y que ha servido de escenario para películas dirigidas por nombres como Orson Welles, Ridley Scott, Richard Lester, Julio Medem, Álex de la Iglesia, Montxo Armendáriz o Franklin J. Schaffner.
Los paisajes navarros han permitido recrear desde desiertos y territorios fronterizos hasta bosques, pueblos medievales y escenarios urbanos. Una diversidad que ha convertido a la Comunidad Foral en un plató habitual para producciones nacionales e internacionales y que, en los últimos años, se ha visto reforzada por los incentivos fiscales y el trabajo de Navarra Film Industry para atraer rodajes.
Montxo Armendáriz y el cine hecho en Navarra
Si hay un nombre especialmente ligado al cine navarro es el de Montxo Armendáriz. El director, Premio Nacional de Cinematografía y ganador de varios Goya, convirtió buena parte de la Comunidad Foral en escenario de su filmografía.
Su película Tasio (1984), protagonizada por un carbonero de la sierra de Urbasa, es uno de los grandes ejemplos de cine rodado en Navarra. También utilizó localizaciones navarras en Secretos del corazón (1997), película que fue candidata al Oscar a Mejor Película de Habla No Inglesa, y en Obaba (2005). Pamplona, Ochagavía, Roncal y otras localidades navarras aparecen así vinculadas a una de las filmografías más reconocibles del cine español.
Pero Armendáriz no es el único cineasta navarro que ha llevado la Comunidad a la gran pantalla. Félix Viscarret, ganador del Goya al Mejor Guion Adaptado por Bajo las estrellas, también rodó en Navarra esta película, ambientada en Tierra Estella.
De Orson Welles a Ridley Scott
La relación de Navarra con el cine se remonta mucho más atrás. Uno de los capítulos más destacados lo protagonizó Orson Welles, que rodó en el valle de Larraun parte de Campanadas a medianoche, una de sus grandes películas.
Décadas antes y después, directores nacionales e internacionales encontraron en Navarra escenarios capaces de transformarse para cada historia. Richard Lester llevó a Artajona el rodaje de Robin y Marian (1976), mientras que George Sluizer utilizó el valle del Roncal para La balsa de piedra (2002).
En el terreno internacional destaca también Ridley Scott, que llevó a Navarra parte del rodaje de The Counselor, mientras que Michael Apted convirtió las Bardenas Reales en un escenario de la saga James Bond en El mundo nunca es suficiente (1999).
Las Bardenas, el desierto cinematográfico de Navarra
Las Bardenas Reales son probablemente una de las localizaciones más reconocibles de Navarra en el cine. Su paisaje árido ha servido para recrear lugares muy alejados de la Comunidad Foral y ha aparecido en producciones de diferentes épocas.
Además de El mundo nunca es suficiente, las Bardenas fueron escenario de La conquista de Albania (1983), de Alfonso Ungría; Acción mutante (1992), de Álex de la Iglesia; Airbag (1996), de Juanma Bajo Ulloa; Tierra (1995), de Julio Medem, y Anacleto, agente secreto. También han aparecido en producciones internacionales como The Counselor.
El paisaje navarro también llegó al universo de Juego de Tronos (Game of Thrones), que utilizó las Bardenas Reales como una de sus localizaciones de rodaje.
De Urbasa a Irati
La variedad paisajística de Navarra permite saltar en pocos kilómetros del desierto a los bosques. La sierra de Urbasa ha acogido producciones como Patton (1970), dirigida por Franklin J. Schaffner y ganadora de siete Oscar, además de Cromwell (1970), de Ken Hughes, y Biutiful (2010), de Alejandro González Iñárritu.
En la selva de Irati, uno de los grandes espacios naturales navarros, se rodó Furtivos (1975/1976), de José Luis Borau, además de escenas de Secretos del corazón. Más recientemente, este paisaje volvió a cobrar protagonismo con Irati (2022), dirigida por Paul Urkijo Alijo.
Baztan, Zugarramurdi y el cine de misterio
El norte de Navarra también se ha convertido en un territorio habitual para historias de misterio y leyendas. El valle de Baztan fue el escenario de la trilogía cinematográfica basada en las novelas de Dolores Redondo, mientras que Elizondo y otros puntos del valle acogieron el rodaje de El guardián invisible.
A pocos kilómetros, Álex de la Iglesia rodó Las brujas de Zugarramurdi (2013), llevando a la gran pantalla uno de los enclaves más ligados al imaginario de la brujería en Navarra. Leitza, por su parte, fue una de las localizaciones de Ocho apellidos vascos (2014).
Un mapa cinematográfico que recorre toda Navarra
La lista de localizaciones no termina aquí. Olite acogió parte del rodaje de Los Borgia; Artajona, Robin y Marian; Orbaizeta y el valle de Arce, Silencio roto; y Pamplona ha aparecido en películas como Blue Lips, Fiesta, La trastienda o Don Quijote de Orson Welles. El valle del Roncal, Larraun, Estella, Funes, Burguete o Bera también forman parte de esta extensa historia cinematográfica.

De hecho, Navarra cuenta con una ruta cinematográfica que reúne 13 escenarios y 25 películas, desde las Bardenas hasta el Baztan, pasando por Pamplona, Artajona, Irati, Urbasa, el Roncal o el Camino de Santiago.
A esta trayectoria se suma una nueva generación de profesionales navarros que ha llegado a los Goya. Entre ellos figuran Amaia Remírez y Raúl de la Fuente, reconocidos por Minerita, Un día más con vida y Maldita. A Love Song to Sarajevo, así como el director artístico Mikel Serrano, ganador del Goya por Handia.
Con la llegada de los Goya a Pamplona, Navarra no solo acogerá una de las grandes noches del cine español. También tendrá la oportunidad de reivindicar una historia cinematográfica que se ha construido durante décadas entre bosques, desiertos, pueblos, ciudades y valles que ya forman parte de la memoria del cine.



