Pamplona acaba su informe económico-financiero, un ejercicio teórico que servirá para apoyar el proceso participativo que deberá definir el futuro del barrio.
Implica una inversión de 6,5 millones y afecta a las calles Artajona, Cáseda, Cintruénigo, Etxalar, Etxarri Aranatz, Travesía de Espronceda, Ezkaba, San Cristóbal, plaza del Reloj y plaza del Euskera.