El Palacio de Rozalejo abre sus puertas como nuevo espacio de memoria y convivencia

El Palacio de Rozalejo, en pleno centro histórico de Pamplona, ha comenzado esta semana su andadura pública como nuevo espacio de Memoria y Convivencia de Navarra. Tras años de rehabilitación, el edificio barroco del siglo XVIII acogió este martes 25 de agosto su inauguración oficial, con la presidenta del Gobierno foral, María Chivite, al frente del acto.

Un edificio con nueva función institucional

Rozalejo será, a partir de ahora, la sede de la Dirección General de Memoria y Convivencia y del Instituto Navarro de la Memoria. Durante su intervención, Chivite reivindicó la necesidad de construir «una memoria que no se sitúe en el pasado, sino en el futuro» y que sirva para «mejorarnos como sociedad». La presidenta vinculó este planteamiento a su preocupación por las últimas encuestas del CIS sobre la calidad democrática, que reflejan un aumento del porcentaje de jóvenes dispuestos a valorar positivamente un gobierno autoritario frente a uno democrático.

Junto a Chivite participaron en el acto la vicepresidenta segunda y consejera de Memoria y Convivencia, Ana Ollo, y la delegada del Gobierno en Navarra, Alicia Echeverría, además de representantes de prácticamente todo el Gobierno foral, el presidente del Parlamento, Unai Hualde, y representantes parlamentarios de UPN, PSN, EH Bildu, Geroa Bai y Contigo-Zurekin.

Dos exposiciones inaugurales

El espacio arranca su actividad con dos muestras que ocupan las plantas bajas del edificio. En la primera planta puede visitarse «La memoria de los objetos», una exposición coorganizada por la Sociedad Aranzadi y el Instituto Navarro de la Memoria que reúne los objetos recuperados a lo largo de una década de prospecciones y exhumaciones en las cerca de 300 fosas que dejó el golpe franquista en Navarra. Anillos, relojes, calzado, botones, mecheros o balas conforman un relato material de las víctimas —y en ocasiones de sus verdugos— que llevaban encima en el momento de las ejecuciones y los enterramientos colectivos.

En la planta baja, «Caminos a la Escuela» ofrece una mirada muy distinta pero complementaria: treinta imágenes firmadas por dieciocho fotógrafos de la agencia Sipa Press que documentan, en distintos puntos del mundo, cómo llegan cada día los niños y niñas hasta sus colegios.

Un palacio del siglo XVIII con 2.000 m² recuperados

El Palacio de Rozalejo fue adquirido por el Gobierno de Navarra en 2005. El proyecto de rehabilitación se esbozó a finales de 2018, se adjudicó en 2022 y las obras arrancaron el 31 de octubre de ese año, concluyendo en 2026. El edificio cuenta con cerca de 2.000 metros cuadrados distribuidos en sótano —con una antigua bodega restaurada—, semisótano, planta baja, dos plantas en altura, entrecubierta y un patio. Las plantas intermedias albergan el salón de actos, la sala de reuniones y el espacio expositivo, mientras que las superiores se destinan al personal y al fondo documental sobre memoria, convivencia y derechos humanos.

La obra ha contado con una inversión de 9,2 millones de euros, financiada en un 83,5% por el Gobierno de Navarra y con 1,5 millones procedentes del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia europeo. La constructora ha sido la UTE «Palacio Rozalejo», y la dirección facultativa ha corrido a cargo de los arquitectos Fernando Tabuenca y Jesús Leache.

Visitas a partir de septiembre

A partir del 1 de septiembre, el acceso al espacio se regulará mediante un sistema de inscripción previa —presencial en el propio edificio o mediante cita online—, para compatibilizar las visitas con la actividad administrativa e investigadora del centro. Para finales de 2026 está prevista además una exposición monográfica sobre el propio proceso de rehabilitación y los hallazgos arqueológicos del edificio.